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Argumento capital del Maestro


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Un estado corrupto prefiere millones de incultos, y paro ello utiliza a supuestos maestros para enseñar incultura y alevosía. Se olvidaron de la búsqueda de la verdad, de esa premisa que debería ser el argumento único de un ser que quiere salvar a su pueblo de la ignorancia.

La realidad de la cultura es un sueño cuando los hombres pensamos que la facultad de enseñar es la facultad de llegar a ser como un dios. Un alguien que intenta dar unas cuantas migajas de sabiduría sabiendo que no hay más letras para enseñar que aquellas que son dictaminadas por el ente madre de un estado.
El maestro, dejó de enseñar la pasión de ser algo en un mundo de nadies. Dejamos la valentía y el honor de ser dueños de un aula para irradiar grandeza en la humildad del saber y la pasión de estar.

Somos prisioneros de la burocracia maldita y ciervos voluntarios de la pobreza. No hay nadie más culpable que el propio maestro de las auténticas violaciones que se sufrieron y se están sufriendo en la cúpula del poder educativo por ahuyentar al sabio de las aulas y dejar a miles de mediocres en un entorno de deforestación cultural.

Un estado corrupto prefiere millones de incultos, y paro ello utiliza a supuestos maestros para enseñar incultura y alevosía. Se olvidaron de la búsqueda de la verdad, de esa premisa que debería ser el argumento único de un ser que quiere salvar a su pueblo de la ignorancia.
Claro ejemplo de mi cabreo y de mi tesis social, está cada día en las pantallas de vuestros televisores informado desfalcos millonarios por parte de políticos corruptos, hipócritas e incultos. También lo ven en vuestros hijos, en su día a día escolar, no sabiendo qué libro leer para saber quién fue Cervantes y aprendiendo que la vida está entorno a un bendito teléfono móvil.

¿Dónde está la cultura? ¿Dónde estamos los maestros? ¿Acaso hemos perdido nuestra identidad y responsabilidad social?

La mierda que trasciende todos los días en los poderes de estado hacen que la cultura de la sociedad se degrade hasta un punto de ser una nada. Los hombres y mujeres que dedican su vida al trabajo, al sustento de la vida de sus hijos caen cada día en agravios, humillaciones, acosos, malos tratos y demás improperios que no tienen límites para aquellos que abusan del poder en tanto ellos sean dueños de él.

Por todo ello, no sé si sea mejor día para el maestro, pero sí sé que es el mejor día para levantarnos de esas tumbas de cobardía, y de esas fosas donde el político de turno quiere enterrarnos cueste lo que le cueste.

Nuestro rol no está en la gestión política, pero sí está en hacer política social para mejorar la cultura de nuestros infantes, de no hacerlo queridos míos, tendremos a los nuestros dentro de 20 años abriendo las piernas y cediendo a los deseos sucios de una misma casta política.
Somos los responsables del futuro de la cultura, los padres los responsables de la educación de sus hijos, y la sociedad es responsable de limitar el poder de los imbéciles que ensucian el nombre de nuestros países.